-
El perdón multiplica y derrite las posturas rígidas. Inténtalo una y otra vez con el autoperdón. Sé el padre amable contigo mismo que quizá no has tenido.
El perdón multiplica y derrite las posturas rígidas. Inténtalo una y otra vez con el autoperdón. Sé el padre amable contigo mismo que quizá no has tenido.