-
La mayoría de nosotros fallamos mucho más por omisión que por comisión. Mientras el mundo perece, nosotros seguimos nuestro camino: sin propósito, sin pasión, día tras día.
La mayoría de nosotros fallamos mucho más por omisión que por comisión. Mientras el mundo perece, nosotros seguimos nuestro camino: sin propósito, sin pasión, día tras día.