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No hay nada como estar tumbado boca arriba en cubierta, solo salvo por el timonel a popa al timón, en silencio salvo por el chapoteo del mar contra el costado del barco. En ese momento puedes ser igual a Ulises y hermano suyo.
No hay nada como estar tumbado boca arriba en cubierta, solo salvo por el timonel a popa al timón, en silencio salvo por el chapoteo del mar contra el costado del barco. En ese momento puedes ser igual a Ulises y hermano suyo.