-
He tenido un millón de contratiempos en el camino -desde incendios de hornos que quemaban edificios hasta desastres de transporte- que deberían haberme dejado fuera del negocio, o al menos haberme dejado tirado en posición fetal en mi cama durante unos días. Pero, por suerte, nunca he pensado ni por un segundo que tuviera otra opción que seguir adelante.