-
No hables de ninguna manera hasta que tengas algo que decir; no te preocupes por la recompensa de lo que dices, sino simplemente y con mente indivisa por la verdad de lo que dices.
No hables de ninguna manera hasta que tengas algo que decir; no te preocupes por la recompensa de lo que dices, sino simplemente y con mente indivisa por la verdad de lo que dices.