-
Hay una cierta raza de hombres que, o bien se imaginan que es su deber, o bien hacen de ello su diversión, obstaculizar la recepción de toda obra de aprendizaje o de genio, que se colocan como centinelas en las avenidas de la fama, y se valoran a sí mismos dando a la Ignorancia y a la Envidia el primer aviso de una presa.