-
También recuerdo cuando vi Henry: Portrait of a Serial Killer [1990] a los 15 años. Eso me asustó muchísimo. Porque no funcionaba dentro de las convenciones habituales del género de terror de la manera que yo podía aceptar. Puedo aceptar que adolescentes cachondos sean asesinados en un campamento. Pero no podía aceptar el desvarío de Henry: Portrait of a Serial Killer, que consistía en que cualquiera podía ser asesinado en cualquier momento, familias enteras, sin música previa y sin sentido. Me aterrorizaba.