Autores:
  • Cada acción humana gana en honor, en gracia, en toda magnificencia verdadera, por su consideración a las cosas que están por venir. Es la visión lejana, la paciencia tranquila y confiada, lo que, por encima de todos los demás atributos, separa al hombre del hombre, y lo acerca a su Hacedor; y no hay acción ni arte, cuya majestuosidad no podamos medir por esta prueba.

    John Ruskin (1849). “The Seven Lamps of Architecture”, p.171