Autores:
  • Esa es mi moral o mi metafísica o yo mismo: un transeúnte en todo, incluso en mi propia alma. No pertenezco a nada, no deseo nada, no soy nada excepto un centro abstracto de sensaciones impersonales, un espejo sensible caído de la pared pero aún vuelto para reflejar la diversidad del mundo.