-
Cuando era pequeño, quería ser pintor de casas como mi padre, pero siempre metía la pata cuando iba a trabajar con él. Tenía talento para tirar la pintura y meterme en líos. Además, enseguida me di cuenta de que pintar me aburría.
Cuando era pequeño, quería ser pintor de casas como mi padre, pero siempre metía la pata cuando iba a trabajar con él. Tenía talento para tirar la pintura y meterme en líos. Además, enseguida me di cuenta de que pintar me aburría.