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Me ofrezco comprensión gentil a mí mismo. Me sitúo en el amor, no en el miedo. Miro hacia atrás con perdón. Miro hacia delante con anticipación festiva. Abrazo este momento sagrado y afirmo: "Ahora. Este momento es el momento de amar, el momento de servir, el momento de aprovechar el legado en lugar de lo pequeño. Ahora. Ahora viviré a lo grande, amaré con audacia, alcanzaré los bordes de mi corazón desplegado y enrollaré plenamente la esperanza."