-
Tengo tanto con lo que lidiar que no pienso demasiado en mí. La gente lo llama el "baile de los mil egos" cuando haces una película. Si yo tuviera tiempo de preocuparme cuando hago una película de qué demonios estoy haciendo. Es una especie de maratón diaria. Y al final, le pides a los productores cinco maratones más.