-
El espíritu es lo que guía mi vida, y todos los días me arrodillo humildemente para dar gracias por la guía y la dirección. Pero Dios no es algo para predicar, es algo para vivir.
El espíritu es lo que guía mi vida, y todos los días me arrodillo humildemente para dar gracias por la guía y la dirección. Pero Dios no es algo para predicar, es algo para vivir.