Joseph O'Neill frases
-
-
Sentí vergüenza -ahora lo veo claramente- ante el reconocimiento instintivo en mí mismo de un horrible fatalismo debilitador, una sensación de que los grandes resultados no estaban sino conectados al azar con nuestros esfuerzos, que la vida no tenía arreglo, que el amor era pérdida, que nada que valiera la pena decir era decible, que la torpeza era general, que la desintegración era irresistible.
-
También te puede gustar:







