-
Así pues, estamos obligados a estar preparados para afrontar y derrotar este tipo de posibles ataques, tanto para prevenir una guerra real como para garantizar la supervivencia en caso de ataque. Esta alerta ante el peligro tiene que traducirse en políticas y actividades específicas en las diversas partes del mundo donde nuestros derechos -nuestra forma de vida- pueden verse seriamente dañados. Este tipo de trabajo ocupa mis días y mis noches.