-
Muchos de ustedes me deseaban la muerte. Muchos de ustedes quizás todavía lo hacen. Pero yo
no guardo rencor y
no busco venganza. I
exijo sólo esto ... que
te unas a mí en
la construcción de una nueva Roma, una
Roma que ofrezca
justicia, paz y tierra a todos sus ciudadanos, no sólo a unos pocos privilegiados. Apóyenme en esta tarea, y las viejas divisiones serán olvidadas. Oponte a mí
y Roma no
te perdonará una segunda
segunda vez. Senadores, la guerra ha terminado.