Autores:
  • Ojalá pudiera volver atrás y reescribir mi primer libro, Ángeles brillantes y resucitados; podría hacerlo mejor. Pero mientras tanto, nadie sabe tanto de mis libros como yo. Nadie más que yo tiene derecho a decir qué palabras entran en mis libros o se borran o editan. Cuando me muera, sonreiré sabiendo que defendí mis libros. Si muero con más dinero, eso no me haría sonreír. A no ser que me dieran mejores medicamentos o enfermeras más guapas.