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  • El Hijo es llamado el Padre; así que el Hijo debe ser el Padre. Debemos darnos cuenta de este hecho. Hay algunos que dicen que Él es llamado el Padre, pero Él no es realmente el Padre. Pero, ¿cómo podría llamarse Padre y no ser el Padre? En el lugar donde nadie puede acercarse a Él (I Tim. 6:16), Dios es el Padre. Cuando sale para manifestarse, es el Hijo. Así pues, se da un Hijo, y sin embargo Su nombre se llama 'El Padre eterno'. Este mismo Hijo que nos ha sido dado es el mismo Padre.

    Witness Lee (1969). “The All-inclusive Spirit of Christ”, p.3, Living Stream Ministry