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Miro a mi alrededor y no veo nada de rock'n'roll en este momento. En su lugar todo son coreografías y estilistas y pelucas y esas cosas. Es como si tuvieran miedo de dejar respirar a la música. Nadie tiene su propia identidad como las Ronettes en su día. Teníamos las faldas con las aberturas a los lados, un poco duras, un poco al estilo del Harlem español, pero también dulces. No teníamos bailarinas ni pelucas.