-
Érase una vez que soñé que era una mariposa, revoloteando de aquí para allá, a todos los efectos una mariposa. Sólo era consciente de mi felicidad como mariposa, sin saber que era yo mismo. Pronto desperté, y allí estaba yo, verdaderamente yo otra vez. Ahora no sé si entonces era un hombre soñando que era una mariposa, o si ahora soy una mariposa soñando que soy un hombre.