-
La parte de nosotros que siente ira y depresión es la misma que siente paz y amor. Si te niegas a sentir la rabia y el dolor de una pérdida, no podrás sentir nada más hasta que esa zona sane. En otras palabras, mantente al margen. Permítete sentirte mal si quieres sentirte mal. Siente también alegría. Se está produciendo la curación. Regálate la curación.