-
A riesgo de citar a Mefistófeles repito: Bienvenidos al infierno. Un infierno erigido y mantenido por gobiernos humanos, y bendecido por jueces vestidos de negro. Un infierno que te permite ver a tus seres queridos, pero no tocarlos. Un infierno situado en los boondocks de América, a cientos de kilómetros de la mayoría de las familias. Un infierno blanco y rural, donde la mayoría de los cautivos son negros y urbanos. Es una forma americana de morir.