-
Si tenemos el verdadero amor de Dios derramado en nuestros corazones, lo mostraremos en nuestras vidas. No tendremos que ir arriba y abajo por la tierra proclamándolo. Lo mostraremos en todo lo que digamos o hagamos.
Si tenemos el verdadero amor de Dios derramado en nuestros corazones, lo mostraremos en nuestras vidas. No tendremos que ir arriba y abajo por la tierra proclamándolo. Lo mostraremos en todo lo que digamos o hagamos.