-
No hay río, ni barca, ni barquero.
Ni siquiera hay una cuerda para remolcar la barca, ni nadie que tire de ella.
No hay tierra, ni cielo, ni tiempo, ni nada, ni orilla, ni vado.
No hay río, ni barca, ni barquero.
Ni siquiera hay una cuerda para remolcar la barca, ni nadie que tire de ella.
No hay tierra, ni cielo, ni tiempo, ni nada, ni orilla, ni vado.