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Viejo loco ocupado, sol rebelde, ¿Por qué nos llamas así, a través de ventanas y cortinas? ¿Debes correr a tus movimientos las estaciones de los amantes? Desgraciado pedante, ve a reprender a los escolares tardíos y a los aprendices amargados, ve a decir a los cazadores de la corte que el rey cabalgará, llama a los campesinos a los oficios de la cosecha; el amor, todos por igual, no conoce estación, ni clima, ni horas, días, meses, que son los harapos del tiempo.