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Hay un buen tipo de locura, Kaylee -insistió suavemente, extendiendo la mano para envolver la mía en su cálida mano-. "Es la que te hace pensar en cosas que te hacen doler la cabeza, porque no pensar en ellas es la salida de los cobardes. Del tipo que te hace tocar a gente que te lastima el alma, sólo porque necesitan ser tocadas. Este es el tipo de locura que te permite mirar fijamente a la oscuridad y enfurecerte con la eternidad, mientras ella te devuelve la mirada, lista para tragarte entero.