Autores:
  • Una tarta de cerezas es... efímera. Desde el momento en que sale del horno, comienza un pronunciado declive: de demasiado caliente a comestible, a frío, a rancio, a mohoso y, finalmente, a un estado post-pastel en el que sólo la historia puede decir que una vez se consideró comida. La tarta es una parábola de la vida humana.