Autores:
  • Mientras estaba de pie, aspiré una última bocanada de aire perfumado de primavera, escuché el canto de los pájaros y entonces vi a un miembro de la fauna salvaje que los conservacionistas no habían planeado revivir en este lugar. Un pervertido con camisa blanca y pantalones de poliéster. Un pervertido típico de los que se esconden en el autobús. Gordo y calvo, era tan apetecible como ver a un malvavisco gigante hacer el amor.