-
Hace mil años, todos descendíamos de africanos que abandonaron el continente. De esos antepasados, nunca sabremos su nombre. Podemos retroceder 200 o 300 años y poblar su árbol genealógico con personas reales que tenían nombres y documentos. Tenían costumbres, características que, sin que tú lo sepas, has heredado. Casi por ósmosis te lo han transmitido.