-
En dos semanas, las masas borreguiles de cualquier país pueden ser llevadas por los periódicos a tal estado de furia excitada que los hombres están preparados para vestir uniformes y matar y morir, en aras de los sórdidos fines de unas pocas partes interesadas. El servicio militar obligatorio me parece el síntoma más vergonzoso de esa deficiencia de dignidad personal que padece hoy la humanidad civilizada.