-
La Biblia llega por igual a la casa del campesino y al palacio del rey. - Está entretejida en la literatura y tiñe las conversaciones de la calle. La barca del mercader no puede navegar sin ella; y ningún barco de guerra va al conflicto sin ella. Entra en los armarios de los hombres, dirige su conducta y se mezcla en todas las penas y alegrías de la vida.