-
Y por suerte, por la razón que sea, he encontrado gente interesada en vivir, poseer y existir en torno al ADN de mi mente, que es mi obra visual. He encontrado coleccionistas dispuestos a pagar para vivir con mi obra. Así que no puedo criticar todo el mecanismo. Pero puedo criticarlo como artista, a pesar de que me beneficie de él. Y tiene sus problemas.