Autores:
  • El hijo de Dios es lo mismo que el hijo del hombre; el hijo del hombre es lo mismo que el hijo de Dios. Dios, el padre, es lo mismo que Cristo, el hijo; Cristo, el hijo, es lo mismo que Dios, el padre. Este lenguaje puede parecer confuso a los no creyentes, pero los cristianos lo entenderán fácilmente.