-
La vida trae lo que trae. Puede que sea joven, pero he aprendido esto: prepárate para cada esquina ciega con tu hombro más fuerte caído, listo para aplastar lo que sea que te lancen a continuación. Cuando el polvo se disipe, te mantendrás en pie, como un campeón, como un vencedor. NADA podrá derribarte una vez que hayas recibido los mayores golpes que esta vida puede ofrecerte, así que vamos vida, ¡TRÁELA!