Autores:
  • Purifícame de toda mancha pecaminosa;
    desecha todos mis ídolos:
    Límpiame de todo mal pensamiento
    De toda la suciedad del yo y del orgullo.

    El odio de la mente carnal
    Fuera de mi carne de una vez quita:
    Dame un corazón tierno, resignado
    Y puro, y lleno de fe y amor.

    John Wesley (1827). “The Works of the Rev. John Wesley”, p.21