-
Creo que luchamos en Vietnam por los beneficios de la civilización, y ciertamente lo hicimos para oponernos a la autoridad. Para demostrar nuestra autoridad, para demostrar que no éramos débiles. ¿No es eso lo que Nixon repetía? "Tenemos que mostrar al mundo que no somos débiles". Así que por supuesto lo que terminamos mostrando al mundo fue que éramos, sí, débiles. Porque no podíamos vencer a esos chicos en pijamas negros.