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Todos viven de aparentar.
El mendigo mendiga con ella, y el alegre cortesano
Gana tierra y título, rango y gobierno, por aparentar;
El clero no lo desprecia, y el soldado audaz
con ella su servicio. Todos la admiten,
Todos lo practican; y el que se contenta
Con mostrar lo que es, tendrá poco crédito
Ni en la iglesia, ni en el campo, ni en el estado. Así lo dice el mundo.