-
Pero para que no engañe a nadie cuando tengo mi propia cabeza y obedezco a mis caprichos, permítanme recordar al lector que sólo soy un experimentador.No den el menor valor a lo que hago, ni el menor descrédito a lo que no hago, como si pretendiera establecer algo como verdadero o falso. Yo lo desbarato todo. Ningún hecho es sagrado para mí; ninguno es profano; simplemente experimento, un buscador interminable sin un pasado a mis espaldas.