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Sr. Roosevelt, ésta es mi principal petición, casi la última que le haré a alguien. Antes de que abandone el sillón presidencial, recomiende al Congreso que presente a las legislaturas una enmienda constitucional que otorgue el derecho de voto a las mujeres, y así ocupe su lugar en la historia junto a Lincoln, el gran emancipador. Le ruego que no termine su mandato sin hacer esto.