-
No debería ser Illiers-Combray lo que visitáramos: un auténtico homenaje a Proust sería mirar nuestro mundo a través de sus ojos, no mirar su mundo a través de nuestros ojos.
No debería ser Illiers-Combray lo que visitáramos: un auténtico homenaje a Proust sería mirar nuestro mundo a través de sus ojos, no mirar su mundo a través de nuestros ojos.