-
Señor, dame a mí que soy viejo y rudo
las cosas que sufren los niños pequeños,
y mantén brillantes e inmaculados
Los jóvenes años del niño pequeño.
Señor, dame a mí que soy viejo y rudo
las cosas que sufren los niños pequeños,
y mantén brillantes e inmaculados
Los jóvenes años del niño pequeño.