-
El que pierde su conciencia no le queda nada que valga la pena conservar. Por lo tanto, asegúrate de mirar eso, y en el siguiente lugar mira tu salud; y si la tienes, alaba a Dios y valórala junto a una buena conciencia.
El que pierde su conciencia no le queda nada que valga la pena conservar. Por lo tanto, asegúrate de mirar eso, y en el siguiente lugar mira tu salud; y si la tienes, alaba a Dios y valórala junto a una buena conciencia.