-
Todos tenemos historias de amor que van terriblemente mal; todos tenemos corazones horriblemente rotos. Y de alguna manera lo soportamos. No nos destruye. Aguantamos y seguimos adelante para hacer cosas interesantes y tener vidas dignas, a pesar de que llevamos nuestros corazones rotos con nosotros. Es una historia personal que no creo que pueda contar en mis memorias, pero sí en la ficción.