Autores:
  • Porque no todos padecemos la misma enfermedad ni necesitamos la misma cura. Esta es la razón por la que vemos a diferentes personas disciplinadas con diferentes cruces. El Médico celestial cuida del bienestar de todos sus pacientes; a algunos les da una medicina más suave y a otros los purifica con tratamientos más impactantes, pero no omite a nadie; porque todo el mundo, sin excepción, está enfermo (Dt 32,15).

    John Calvin (2004). “Golden Booklet of the True Christian Life”, p.55, Baker Books