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Traigo lluvias frescas para las flores sedientas, De los mares y los arroyos; Llevo sombra ligera para las hojas cuando están acostadas En sus sueños de mediodía. De mis alas se agitan los rocíos que despiertan los dulces capullos, cuando se mecen en el pecho de su madre, mientras ella baila alrededor del sol. Empuño el mayal del granizo, y blanqueo las verdes llanuras, y luego vuelvo a disolverlo en lluvia, y río al pasar entre truenos.