Autores:
  • Algunas virtudes, cuando se convierten en modas, también se exageran. Que a nadie le guste una actitud sentenciosa no significa que no haya una especie de hipocresía consentida y farisaica cuando un hombre ordena obsesivamente a otros hombres que no juzguen sin conocer las circunstancias sin conocer él también las circunstancias que hay detrás de sus juicios.