-
No cabe duda de que las libertades constitucionales nunca serán abolidas de un plumazo, pues el pueblo estadounidense aprecia sus libertades y no toleraría tal pérdida si pudiera percibirla. Pero la erosión de la libertad rara vez se produce como un ataque frontal, sino más bien como un avance gradual y nocivo, oculto en secreto y encubierto por garantías de mayor seguridad.