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Existe la tentación de dar demasiada importancia a las cosas que estás destinado a hacer, y no a las pequeñas alegrías cotidianas. Creo que si haces lo que te hace feliz a diario, tus días se convierten en años y tienes una vida feliz. No quiero pensar demasiado en el futuro. Quiero asegurarme de que disfruto de mañana, y del día siguiente, y del día siguiente. Y ya veremos qué pasa.