-
Un proyecto de fe en el arte cristiano nunca será saludable entre nosotros hasta que haya un sentido vivo de comunidad cristiana, y se haya corregido el énfasis equivocado en el "individuo". Dios ha dispuesto las cosas de modo que el esfuerzo cultural sea siempre una empresa comunitaria, llevada a cabo por hombres y mujeres capacitados en concierto, atenazados por un espíritu que es más grande que cada uno de ellos individualmente y que les une mientras realizan su labor formativa.