-
Avanzaba por la calle como una nube de conciencia que seguía a un cuerpo que me parecía simultáneamente familiar y extraño. Sentía un apego incomprensible por ese cuerpo, aunque ya no lo sentía como "mío". Seguía enviando señales de su percepción sensorial, pero no comprendía cómo ni dónde se recibían.